por Mauricio Annunziata

 

 

 

I. Callejón empedrado

II. Conventillo de La Boca

III. La desdichada seductora

IV. Timba maleva

 

 

 

 Aunque afortunadamente nunca las he ejercido, en parte, siempre me fascinaron las profesiones y los ámbitos marginales, de la misma forma que nos puede atrapar una película que trate de esto. No obstante, siento una gran tristeza al obsevar sus movimientos, la rebeldía de los más fuertes y los que sufren al no ver una luz positiva en sus pobres vidas desesperanzadas. Ya sabemos que esto puede suceder  en los suburbios o en el corazón de toda gran ciudad.

 

¿Pero qué tiene de especial la mala vida de Buenos Aires? Simplemente que le dio una gran aporte a la creación y a la expansión de un fenómeno musical puramente argentino -llamado tango- que hoy es patrimonio de la humandidad, pero en las primeras décadas del Siglo XX estaba censurado por que era utilizado como «preludio» en los preludios, pero que sucesivamentes logró a entrar en los salones de la más alta aristocracia. La poesía lunfarda , más tarde nos confirmaría lo que sucedía en auqellos años: matones, guapos, mujeres de ocasión, engaños, estafas, carreras y muchos juegos de azar. Pero, es de suponer también, que la respuesta a todo esto es el dolor de las víctimas de tales agravios.

 

Mi obra «La mala vida de Buenos Aires» , está formada por cuatro cuadros, o episodios descriptivos. Pero antes de entrar en detalle, quiero detallar algo que varias personas me preguntaron porqué estas cuatro piezas no forman independientemente parte del ciclo «De mi Sur », ya que como características de estilo y duración se adaptaría perfectamente. La respuesta es sencilla. A través de ellos hay una evolución de la danza que se consolida «tango» sólo en la última, por lo que estas cuatro episodios deben ejecutarse integralmente, nunca sueltas y en ese orden.

 

Nace un germen de tango en el primer cuadro como un «valsecito porteño » se consolida el carácter y la virilidad y el coraje en la segunda, la tristeza, amargura, desolación y vergüenza en la tercera y el broche de oro final, el tango auténtico con un intermezzo nostálgico y dulce para desembocar en un apoteósico final.

 

«Callejón empedrado » es la primera de las piezas. Fiel testimonio de la mala vida callejera donde cada adoquín podría contarnos una  historia vivida diferente se sangre, pasión y amores.

 

Muy diferente es la segunda «Conventillo de la Boca », barrio donde abundaban estas viviendas precarias viviendas con patio común que a veces se transformaba en un violento escenario del hampa. En ellos se puede oír el tumulto producido con el irrumpir de los enfrentamientos.

 

«La desdichada seductora », tercera componente de la colección, nos revela paso a paso cómo una mujer debe venderse en su humilde habitación con el eco de un bandoneón al otro lado de la pared. La música tiene un clímax de tres tonalidades simultáneas —lo dejo como indicio para su comprensión—.

 

La cuarta y última función, «Timba maleva» nos lleva a un garçonier, infaltable es esos ambientes, con las inflexiones de un tango ya consolidado, se sirve de su antecesora, la «milonga » para en su sección central hablarnos nostálgicamente, como si se mirara a lo sucedido hasta el momento en la obra. La obra se cierra con un enérgico y fervoroso final que remarca que la mala vida existe y es parte fundamental de nuestra música porteña.

 

Los cuatro episodios en la misma referencia e tonalidad, juntos forman una de mis más queridas y  logradas obras obras: « La mala vida de Buenos Aires ».

 

 

 

Mauricio Annunziata

Barcelona, Noviembre del 2000

 

 

 

 

«La desdichada seductora » (2000)

dibujado en lápiz (A4) por Federica Serafini según la música de «La mala vida de Buenos Aires»

 

 

© 2000 by Mauricio Annunziata

 

Composed

October 2000

 

Place

Barcelona (Spain)